Argumentation und begründete Erklärung des Ursprungs des Werkes:
Nacemos, en demasiadas ocasiones, dentro de una jaula de depredadores donde sobrevivir no depende tanto de la capacidad como de la rapidez con la que uno aprende a defenderse. La vida misma se nos presenta de manera agresiva, obligándonos a permanecer en un estado constante de alerta que condiciona nuestra forma de pensar, actuar y decidir.
Pero esa tensión no proviene únicamente del entorno: el propio transitar por la vida se convierte en una encrucijada permanente, un lugar donde cada decisión implica renunciar a otras y donde, en muchos casos, desconocemos por completo las consecuencias de aquello que elegimos o descartamos. Esa ignorancia no es una elección, sino parte del laberinto inevitable en el que construimos —o destruimos— nuestro futuro. En ese contexto, el entorno se configura como un espacio hostil para el ingenuo, donde la competitividad deja de ser una herramienta y se convierte en un fin, no ya para subsistir, sino para escalar posiciones desde las que mirar por encima del hombro a los demás.
En ese juego, quien pisa parece avanzar, construyendo su altura sobre la caída ajena, mientras la ética y la rectitud son percibidas como un lastre que ralentiza el ascenso. El remordimiento, lejos de ennoblecer, incomoda; la conciencia, lejos de guiar, estorba en un sistema que premia la eficacia por encima de cualquier principio. Y sin embargo, que este modelo prospere no lo legitima: solo evidencia hasta qué punto hemos normalizado una estructura que confunde éxito con dominación.
Quizá no estemos ante la forma correcta de avanzar, sino ante la forma más rápida de degradarnos sin darnos cuenta, empujando a la sociedad hacia una espiral donde la agresividad deja de ser una excepción para convertirse en norma. En muchas ocasiones perseguimos la felicidad entendiento ésta como un símil material a lo que aspiramos en recompensa a nuestros logros, nuestra posición o nuestros bienes, sin darnos cuenta que en la mayoría de las ocasiones no se logra añadiendo cosas a nuestra vida, sino eliminando de ella aquellas que nos generan estados de ansiedad, estrés y falta de protección.
“Los valores bajo los que se sustenta nuestra sociedad nacen del materialismo puro. El pragmatismo y los intereses materiales son la única y fundamental ambición en torno a lo cual todo gira. Las imperfecciones en el comportamiento y las pautas del ser humano son la consecuencia extrema de asociar hedonismo y materialismo y esto es lo que analiza esta serie de obras.”