Argumentation et fondement raisonné de l'origine de l'œuvre :
Los polvorines vuelven a estar llenos de munición. Durante años las fábricas de armas no han dejado de trabajar, y los depósitos se han ido colmando lentamente mientras el mundo seguía su curso. Ahora la situación se caldea y los ánimos comienzan a encresparse.
El mercado se tensa. La competencia se vuelve cada vez más agresiva, más dura, más intensa. Los acuerdos ya no se respetan o simplemente han dejado de ofrecer el resultado que se esperaba de ellos. Tal vez lo que se ha perdido no es otra cosa que la paciencia. El listón de la tolerancia yace vencido en el suelo, y con él han desaparecido también los filtros que antes contenían los impulsos. El ambiente se ha vuelto denso, casi irrespirable. Y, sin embargo, nadie desea mover ficha. Nadie quiere ser el primero en resbalar sobre el tablero.
Pero el tiempo no se detiene. Los cambios generacionales llegan siempre, y con ellos aparece algún espíritu desmembrado que se lanza al precipicio sin medir del todo las consecuencias. Quizá ahora ya no haya remedio. Alguien ha cambiado las reglas del juego y la partida ha dejado de ser limpia. Se intenta construir un nuevo tablero desde el que dominar la jugada, pero esto ya no parece una cuestión de estrategia, sino de pura obstinación y de fuerza.
Al fin y al cabo, todo era cuestión de esperar. Las primeras fricciones serias han comenzado. Los primeros cadáveres regresan envueltos en madera, transportados en silenciosos aviones que no tienen nada de comerciales. Una vez más se repite el mismo error: la fuerza se impone sobre la diplomacia y el diálogo vuelve a fracasar. La humanidad tropieza de nuevo con la misma piedra.
Ninguna generación llega a comprender del todo el dolor que padecieron las anteriores. El sufrimiento no se transmite con fidelidad, aunque permanezca escrito en los libros. Solo se entiende plenamente cuando cae sobre uno mismo. Tal vez por eso la historia insiste en repetirse.
Y así, una vez más, la humanidad parece encaminarse hacia el mismo destino: contemplar el amanecer del sol sin su resplandor limpio, cubierto por el polvo espeso que levantan las toneladas de metralla y de pólvora. El cuaderno de bitácora permanece abierto sobre la mesa de navegación. Sus páginas recogen advertencias que nadie quiso leer a tiempo.
“Los valores bajo los que se sustenta nuestra sociedad nacen del materialismo puro. El pragmatismo y los intereses materiales son la única y fundamental ambición en torno a lo cual todo gira. Las imperfecciones en el comportamiento y las pautas del ser humano son la consecuencia extrema de asociar hedonismo y materialismo y esto es lo que analiza esta serie de obras.”