Argumentation et fondement raisonné de l'origine de l'œuvre :
La vida comienza con una extraña contradicción. Llegamos al mundo sin experiencia, pero con una confianza casi ilimitada. La juventud suele caminar acompañada por la ilusión, el impulso y una cierta incapacidad para medir las consecuencias de cada decisión. Quizá sea precisamente esa mezcla de ignorancia y valentía la que permite explorar el mundo, asumir riesgos y construir una identidad propia.
Con el paso de los años ocurre lo contrario. La experiencia sustituye a la ingenuidad. La prudencia ocupa el lugar del impulso. Allí donde antes había una voluntad constante de avanzar, aparece una comprensión más profunda del valor de cada elección. No porque desaparezca el deseo de vivir, sino porque se aprende que el tiempo es un recurso limitado y que no todas las batallas merecen ser libradas.
La existencia puede parecer larga mientras transcurre, pero suele resultar breve cuando se contempla desde la distancia. Al realizar balance, no son los años los que adquieren importancia, sino la calidad de los momentos que los llenaron. La vida acaba convirtiéndose en una suma desigual de aciertos, errores, encuentros, pérdidas, recuerdos y aprendizajes. Cada decisión desplaza ligeramente la balanza hacia uno u otro lado, configurando el paisaje emocional que acompañará a cada individuo durante sus últimos años.
Con frecuencia, la juventud encuentra la felicidad en la compañía, en el descubrimiento y en la promesa permanente del futuro. Más adelante, el placer adopta formas más discretas. Aparece en la reconciliación con uno mismo, en la aceptación de lo vivido y en la capacidad de contemplar el pasado sin necesidad de corregirlo. La nostalgia deja entonces de ser una herida para convertirse en una forma de agradecimiento.
Quizá el último asalto de la vida no consista en resistirse al paso del tiempo, sino en aprender a convivir con él. Comprender que cada etapa tuvo su sentido, que cada error contribuyó a la construcción de una conciencia más amplia y que cada alegría justificó una parte del recorrido.
Al final, todos administramos un tiempo concedido cuyo límite desconocemos. La verdadera cuestión no es cuánto recibimos, sino qué hacemos con él mientras permanece entre nuestras manos. Porque cuando llega el momento del balance definitivo, el valor de una vida rara vez se mide por aquello que acumuló, sino por aquello que fue capaz de experimentar, comprender y compartir.
“Los valores bajo los que se sustenta nuestra sociedad nacen del materialismo puro. El pragmatismo y los intereses materiales son la única y fundamental ambición en torno a lo cual todo gira. Las imperfecciones en el comportamiento y las pautas del ser humano son la consecuencia extrema de asociar hedonismo y materialismo y esto es lo que analiza esta serie de obras.”