
En contraposición al Hiperrealismo
el "Simbiosismo" promueve crear
Obra Pictórica a partir de Fotografías.
Un viaje desde la "Experiencia
hacia la Conciencia"
Chicote CFC / 2012

CHICOTE CFC
DECLARACIÓN
DE ARTISTA

CHICOTE CFC Cronista visual multidisciplinar Fundador del Arte Simbiótico (Simbiosismo) · Ensayista · Editor independiente Carlos Fernández Chicote Madrid, España · 20 de diciembre de 1963 Chicote CFC es un cronista visual multidisciplinar, fundador del Arte Simbiótico (Simbiosismo), ensayista y editor independiente. Su trayectoria integra fotografía, pintura, ilustración, tratamiento digital de la imagen, escritura y edición, disciplinas desarrolladas de forma autónoma y convergentes en una práctica artística basada en la observación, interpretación y transformación de la realidad. En 2012 inicia el desarrollo del “Simbiosismo,” un lenguaje artístico propio en el que la fotografía se convierte en materia de transformación visual y simbólica mediante procedimientos digitales de intervención, composición e integración de recursos pictóricos e ilustrativos. Tras su presentación pública en 2017, desarrolla progresivamente un corpus artístico, conceptual y metodológico propio. Paralelamente, construye una extensa producción editorial y ensayística que amplía su investigación hacia cuestiones relacionadas con la percepción, la conciencia, el conocimiento, la sociedad, la tecnología y la condición humana. PRODUCCIÓN 1.071 Obras de Simbiosismo catalogadas 61.300 Fotografías catalogadas 75 Libros publicados 10 Catálogos generales del Simbiosismo 78 Obras pictóricas tradicionales + una extensa producción gráfica de dibujos, estudios y bocetos 25,403 Diseños corporativos catalogados +80 Países documentados fotográficamente TRAYECTORIA 1978–1984 · Formación y primeros trabajos Inicia su actividad artística desde una formación fundamentalmente autodidacta. En 1978 obtiene el segundo premio en un certamen de Artes Plásticas del Centro de Estudios Juan XXIII, en Alcorcón. En 1984 ingresa en el Centro de Estudios Académicos de Arte – Artium, Madrid. 1980–2000 · Desarrollo multidisciplinar Amplía progresivamente su actividad hacia la pintura, dibujo, ilustración, muralismo, rotulación, fotografía, diseño gráfico, diseño de interiores y tratamiento de imagen. La incorporación de las tecnologías digitales transforma progresivamente su práctica y amplía sus posibilidades de creación visual. 2012–2017 · Creación del Simbiosismo En 2012 inicia el desarrollo del Arte Simbiótico o Simbiosismo, fruto de la convergencia entre fotografía, pintura, ilustración y tratamiento digital de la imagen. Tras varios años de investigación y experimentación, presenta públicamente esta nueva propuesta artística en 2017. 2017–2023 · Consolidación y proyección Desarrolla una extensa producción de obra simbiótica y participa en exposiciones individuales y colectivas en España y otros países, al tiempo que amplía y sistematiza su archivo artístico y fotográfico. 2024–actualidad · Investigación y producción editorial y teórica Concentra especialmente su actividad en la sistematización de su obra, la producción editorial, la investigación conceptual y la formulación teórica del Simbiosismo, desarrollando simultáneamente una creciente producción ensayística. SIMBIOSISMO El Arte Simbiótico (Simbiosismo) constituye el eje central de la investigación artística desarrollada por Chicote CFC desde 2012. Su lenguaje parte de la imagen fotográfica y la somete a procesos de intervención, transformación, composición y metabolización simbólica, estableciendo una relación entre fotografía, pintura, ilustración y percepción. El corpus desarrollado alrededor del movimiento comprende una terminología propia y una metodología de observación y contemplación de la obra. Conceptos fundamentales: Fotogénesis · Metabolización Simbólica · Metamorfosis · Revelación Simbiótica · Inteligencia visual · Microcosmos visual · Trampantojo Simbiótico · Protuberancias Ópticas. “Corpus fundamental” “Manifiesto del Arte Simbiótico (Simbiosismo) · 2026” “Método de observación Simbiótica. De la experiencia creativa a la contemplativa” PRODUCCIÓN EDITORIAL Y ENSAYÍSTICA Cuenta actualmente con 75 libros publicados, prácticamente todos con ISBN. Su producción comprende catálogos de obra, publicaciones fotográficas, libros ilustrados, documentación artística, textos y ensayos. El autor desarrolla personalmente el proceso creativo y editorial completo: concepción, redacción y edición de textos, fotografía, ilustración, tratamiento y retoque digital de imágenes, montajes, composición, diseño y maquetación. Ensayos destacados “El motor epistemológico” Ensayo sobre el origen de la conciencia y la inteligencia humana. “Tetrarquía” Ensayo acerca de un nuevo modelo político-constitucional incorruptible. Catalogación: 10 catálogos generales del Simbiosismo, de aproximadamente 230 páginas cada uno. EXPOSICIONES Y RECONOCIMIENTOS · SELECCIÓN 1978 · Segundo Premio · Certamen de Artes Plásticas Juan XXIII · Alcorcón, Madrid. 1983 · Exposición colectiva · Sala Eureka / Galería Durán · Madrid. 2016 · Art Prize Emerging Artist of Luxembourg · Luxemburgo. 2017 · Presentación pública del Simbiosismo · Centro Municipal de las Artes Buero Vallejo · Alcorcón. 2018 · Seleccionado en el 53.º Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura. 2018 · Exposiciones individuales · Madrid y Comunidad de Madrid. 2019 · Exposición individual · Museo de la Ciudad de Móstoles. 2021 · Exposición individual · Auditorio Joaquín Rodrigo · Las Rozas. 2022 · Exposición individual · Eurostars Washington Irving · Granada. 2023 · Exposición individual · Hotel Áurea Eurostars Convento Capuchinos · Segovia. 2023 · Exposiciones colectivas internacionales · Barcelona y Nueva York. 2024 · Central Station · Ámsterdam, Países Bajos. 2025 · Arte Abstracto Contemporáneo Español · Hotel de las Artes – Meliá · Madrid. INSTITUCIONES · ENTIDADES · AFILIACIONES National Taiwan Museum of Fine Arts · Google Arts & Culture · AEPE · VEGAP · Boek Visual · Atelier Solar · Galería Abartium · Galería Arte Actual · Eurostars Hotels AEPE · miembro desde 2018 VEGAP · entidad de gestión vinculada a su actividad como artista plástico CEDRO · autor y editor ISNI · identificador autoral
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"Los sueños son el recreo de la inteligencia,
la creatividad su único momento de libertad e independencia"
Chicote CFC / 2012
ÓPTICA DE LA
OBRA
La obra de Chicote CFC se construye desde una relación constante entre percepción, transformación y pensamiento visual. Su lenguaje artístico parte de la observación de la realidad y encuentra en la fotografía una materia inicial que puede ser intervenida, transformada y reinterpretada hasta adquirir una nueva dimensión visual y simbólica. En el Arte Simbiótico (Simbiosismo), la imagen fotográfica deja de funcionar únicamente como registro de lo real para convertirse en materia plástica. La intervención digital, la composición, la ilustración, la textura, el color y la luz participan conjuntamente en un proceso de transformación en el que los límites entre fotografía y pintura dejan de ser estables. La abundancia de matices cromáticos, los reflejos controlados, las transparencias, las superposiciones y las variaciones de textura construyen una superficie visual compleja que puede remitir a procedimientos pictóricos tradicionales —como la veladura—, pero reinterpretados desde una lógica contemporánea y mediante herramientas digitales. La imagen resultante no pretende reproducir literalmente la realidad de la que procede. La transforma. El propósito no es sustituir una realidad por otra, sino provocar una segunda lectura de aquello que aparentemente ya ha sido visto. La obra se convierte así en un espacio intermedio entre lo reconocible y lo revelado, entre la percepción inmediata y una observación más profunda. Esta dimensión perceptiva constituye uno de los fundamentos del Simbiosismo. La obra puede ser contemplada desde diferentes distancias y niveles de atención, haciendo que determinados elementos aparezcan, desaparezcan o adquieran un significado diferente según la inteligencia visual con la que sea observada. Más allá de su dimensión formal, la obra desarrolla una mirada crítica sobre el comportamiento humano contemporáneo. Sus imágenes abordan las estructuras sociales, culturales y emocionales que condicionan nuestra manera de vivir, relacionarnos y percibir el mundo. En ellas aparecen tensiones vinculadas a la fragilidad ética, la necesidad de reconocimiento, la dependencia de la mirada ajena, la banalización del sufrimiento, el egoísmo, la inseguridad y otras contradicciones de la condición humana. La obra no pretende establecer un juicio moral ni ofrecer una solución: expone, confronta y deja al espectador ante aquello que normalmente permanece oculto por la rutina. Subyace también una reflexión sobre el ritmo artificial de la vida contemporánea. La aceleración permanente, la sobreexposición de imágenes y la necesidad constante de conexión han reducido progresivamente los espacios destinados a la pausa, la introspección y la observación. De esta paradoja surge una de las tensiones fundamentales de su trabajo: cuanto mayor es nuestra capacidad de conexión, mayor puede ser nuestra distancia respecto de aquello que realmente importa. Por ello, la obra de Chicote CFC no busca únicamente ser contemplada, sino observada. No pretende ilustrar una idea ni proporcionar respuestas cerradas. Propone un territorio de percepción y pensamiento en el que la imagen actúa como detonante de una experiencia más profunda. La obra no cambia; cambia la inteligencia visual de quien la contempla.
INFLUENCIAS
Las fuentes de las que mana la obra de Chicote CFC son diversas y corresponden a distintas etapas de una formación artística desarrollada durante décadas. Su lenguaje no responde a una filiación concreta, sino a la acumulación de experiencias visuales, técnicas y conceptuales que, con el tiempo, han ido transformándose y confluyendo en una manera particular de entender la imagen. Sus primeras influencias pertenecen fundamentalmente a la tradición pictórica. La formación recibida durante sus primeros años estuvo profundamente vinculada al academicismo y al estudio del dibujo, la proporción, el volumen, la composición y la construcción rigurosa de la forma. El Renacimiento y el Barroco constituyeron entonces referentes esenciales, y el estudio de maestros como Rafael Sanzio, Miguel Ángel, Velázquez, Caravaggio o Guido Reni contribuyó a establecer las primeras estructuras de una mirada centrada en la precisión formal y en el dominio de la representación. Aquella primera estructura no permanecería intacta. Con el tiempo comenzó una etapa de exploración en la que la realidad dejó de ser algo que debía simplemente representarse para convertirse en algo susceptible de ser alterado, deformado o reinterpretado. El surrealismo desempeñó entonces un papel importante, especialmente a través de Salvador Dalí y Max Ernst, cuya influencia puede reconocerse en determinados periodos de experimentación con el volumen, la metamorfosis y las asociaciones aparentemente imposibles. Fue una etapa de búsqueda y autoafirmación en la que la imaginación comenzó a adquirir un peso equivalente al de la representación. Paralelamente, mantuvo una fascinación constante por aquellos artistas capaces de convertir la propia percepción en materia artística. René Magritte y M. C. Escher fueron especialmente significativos en este sentido. De ellos no interesaba únicamente la imagen representada, sino la capacidad de hacer que el espectador dudara de aquello que estaba viendo, descubriera una segunda lectura o se enfrentara a una realidad visual que contenía otra realidad en su interior. Esa preocupación por el comportamiento de la mirada terminaría adquiriendo, con el paso de los años, una importancia mucho mayor que la influencia estilística de cualquiera de estos autores. Posteriormente, la investigación se desplazó hacia la abstracción y hacia una concepción más libre de la forma. Fernando Zóbel constituyó una referencia especialmente apreciada por su manera de entender el espacio, el gesto y la relación entre materia y vacío. En otros momentos surgieron aproximaciones al expresionismo abstracto y a diferentes formas de experimentación gestual y cromática. A ello se sumaron referencias más puntuales procedentes de Pablo Picasso, Piet Mondrian y de la tradición impresionista, particularmente Claude Monet y Joaquín Sorolla, cuya importancia para la comprensión del color y de la luz permaneció como parte de ese fondo formativo. Pero junto a la pintura comenzó a desarrollarse otra influencia que terminaría siendo decisiva: la fotografía. Cuando se inició en ella, Chicote CFC reunió una colección de treinta libros dedicados a algunos de los fotógrafos más relevantes de su tiempo, entre ellos Henri Cartier-Bresson y Robert Capa. El estudio continuado de aquellas imágenes no estuvo dirigido únicamente a conocer su técnica, sino a descubrir qué había detrás de cada fotografía: qué observaba el autor, desde dónde miraba, qué decidía incluir o excluir, cómo utilizaba la luz, el encuadre, la distancia y el instante y, sobre todo, cómo una misma realidad podía adquirir significados completamente diferentes dependiendo de quién la contemplara a través de una cámara. Aquella experiencia constituyó una auténtica escuela de mirada. Más que aprender únicamente a hacer fotografías, le permitió comprender que fotografiar no consistía en registrar mecánicamente lo que se encontraba delante del objetivo, sino en decidir cómo mirar aquello que se encontraba delante de él. La pintura le había enseñado a construir la imagen; la fotografía comenzó a enseñarle a encontrarla. A partir de entonces, fotografía y pintura fueron acercándose progresivamente. Los viajes y la observación continuada de la realidad alimentaron un amplio archivo visual propio, mientras que la incorporación de las tecnologías digitales abrió nuevas posibilidades para intervenir sobre las imágenes. El ordenador dejó de ser una herramienta destinada exclusivamente al diseño para convertirse también en un instrumento de creación. La posibilidad de transformar una fotografía, modificar su estructura, alterar sus relaciones cromáticas, superponer elementos y reconstruir la imagen abrió un campo de investigación que ya no dependía directamente de los procedimientos pictóricos tradicionales. Es precisamente en esa confluencia donde las influencias directas comenzaron a perder protagonismo frente a la experiencia acumulada. La fotografía, la pintura, la tecnología digital, la percepción, la memoria visual y la observación del entorno empezaron a actuar conjuntamente. La imagen dejó de ser entendida como una representación definitiva de la realidad y comenzó a ser tratada como una materia susceptible de transformación. De este proceso surge el “Simbiosismo o Arte Simbiótico”, que ya no puede entenderse como una prolongación directa de ninguna de las influencias anteriores. Sus antecedentes están en ellas, pero su planteamiento nace de otra necesidad: establecer una relación nueva entre fotografía y pintura, entre realidad e interpretación y, finalmente, entre imagen y conciencia. La fotografía pasa a constituir el origen de la obra y la intervención artística su proceso de transformación, hasta alcanzar una realidad visual distinta de aquella de la que partió. Por ello, las influencias de Chicote CFC pueden entenderse hoy menos como una genealogía de estilos que como “las diferentes capas de una formación visual”. El academicismo aportó la estructura; el surrealismo, la libertad para transformarla; la abstracción, la posibilidad de cuestionarla; la fotografía, una nueva forma de observar la realidad; y la tecnología, las herramientas para intervenir sobre ella. A partir de ahí, la obra comienza progresivamente a desprenderse de sus referentes para construir un lenguaje propio.
CREDENCIALES
La obra de "Chicote CFC" ha sido adquirida de manera heterogénea por muy diversos espacios, centros, entidades y colecciones, tanto públicas como privadas.
Igualmente ha llevado a cabo trabajos para numerosas empresas y corporaciones a menor y a mayor escala y ha colaborado en proyectos con numerosas galerías e instituciones sobradamente conocidas, pero en un ejercicio de máximo respeto y por deseo expreso de algunos sus propietarios a mantener la privacidad, se hace omisa referencia a algunos de ellos en el presente apartado.












RESUMEN
BIOGRÁFICO
La actividad creativa de Chicote CFC se inicia prácticamente al mismo tiempo que su relación consciente con el mundo. Desde muy joven encuentra en el dibujo una forma natural de observar y comprender cuanto le rodea. Aquellos primeros ejercicios, realizados de manera esencialmente autodidacta, fueron dando paso progresivamente a la pintura y al aprendizaje de distintas técnicas, mientras comenzaba a familiarizarse con los materiales y procedimientos propios de las artes plásticas. Durante la adolescencia realiza sus primeras obras al óleo, dibujos, trabajos en tinta y modelados, participa en concursos y comienza también a desarrollar trabajos de carácter gráfico y mural. En 1984 ingresa en el Centro de Estudios Académicos de Arte – Artium de Madrid, donde amplía su formación artística y consolida unos conocimientos que ya venían desarrollándose desde años atrás. Paralelamente a su formación artística, comienza muy pronto a trabajar en actividades relacionadas con la creación aplicada. Se inicia como rotulista y dibujante y posteriormente desarrolla trabajos de decoración, muralismo, escaparatismo e ilustración, llegando a realizar intervenciones para establecimientos comerciales, bares, restaurantes y otros espacios. A finales de los años ochenta y comienzos de los noventa amplía progresivamente su actividad hacia las artes gráficas y, tras completar formación complementaria en gestión, marketing, contabilidad y administración, comienza una etapa de dedicación creciente al diseño gráfico y a la producción de imagen. Lo que inicialmente había sido una actividad complementaria terminará convirtiéndose en una parte importante de su vida productiva. La incorporación de la informática y de las nuevas tecnologías irá modificando de manera decisiva sus procedimientos de trabajo. A medida que las herramientas digitales se hacen más accesibles, Chicote CFC comienza a especializarse en diseño gráfico, tratamiento de imagen, producción digital e imagen corporativa, desarrollando durante décadas una extensa actividad para empresas y particulares. Su trabajo irá abarcando ámbitos muy diversos, desde la creación gráfica y publicitaria hasta la fotografía, la pintura, la escultura, el diseño de interiores, el escaparatismo y otras formas de intervención visual. Según la documentación biográfica, esta etapa llega a reunir más de 45 años de experiencia acumulada en distintas disciplinas y más de 25.000 proyectos de ilustración y producción gráfica y corporativa. La fotografía aparece entretanto como otra de las grandes líneas de su actividad. Los viajes, inicialmente vinculados a una inquietud personal por conocer otros lugares y culturas, terminan convirtiéndose también en una forma de trabajo y de investigación visual. Durante años recorre numerosos países y reúne un amplio archivo propio de imágenes, con registros plásticos y documentales procedentes de más de ochenta países de los cinco continentes. Aquella acumulación de fotografías no permanecerá como un simple archivo de viajes: con el tiempo se convertirá en una de las materias primas fundamentales de su posterior producción artística. Durante los años siguientes se produce una progresiva aproximación entre fotografía, pintura y tecnología. En 2012 comienza a experimentar de manera deliberada con la combinación de fotografías y recursos pictóricos digitales. La imagen fotográfica deja de ser entonces únicamente un documento para convertirse en materia susceptible de transformación. A través de sucesivos procesos de manipulación, intervención y construcción visual comienza a desarrollar una manera de trabajar que terminará adquiriendo identidad propia. De esta experiencia surge el “Simbiosismo o Arte Simbiótico”, concebido como una inversión de la relación tradicional entre pintura y fotografía: no se trata de que la pintura imite a la fotografía, sino de llevar la fotografía hacia cualidades propias de la pintura. A partir de ese momento la producción artística adquiere una dimensión mucho más sistemática. Tras varios años de experimentación técnica y búsqueda de procedimientos, comienza a producir de manera continuada obras en Simbiosismo y a presentar su trabajo en distintos espacios, concursos, ferias y exposiciones nacionales e internacionales. Entre 2015 y 2020 desarrolla una parte especialmente intensa de esta producción, al tiempo que participa en numerosas convocatorias y exposiciones en Europa, América y otros ámbitos internacionales. En 2017 presenta públicamente el Simbiosismo en una exposición individual en el Centro Municipal de las Artes Buero Vallejo de Alcorcón y posteriormente realiza también una exposición individual en el Museo de la Ciudad de Móstoles. Ese mismo periodo da lugar a la publicación de sus primeros libros dedicados al movimiento y a la reflexión que lo sustenta. La producción no se limita desde entonces a la realización de imágenes. Paralelamente comienza a construir una estructura documental alrededor de la obra: catalogación, archivo fotográfico, publicaciones, libros, catálogos generales y textos destinados a explicar los procedimientos, fundamentos y conceptos que acompañan al Simbiosismo. La propia obra pasa así a formar parte de un proceso más amplio de investigación en el que creación, documentación y reflexión se desarrollan simultáneamente. Tras quince años de desarrollo práctico, reflexión filosófica y evolución técnica, el movimiento alcanza posteriormente una formulación doctrinal más definida, recogida en su Corpus Fundacional y en el Manifiesto del Arte Simbiótico. Durante esta etapa continúa aumentando el volumen de producción y documentación de la obra. La actividad artística pasa a convivir con una labor cada vez más intensa de catalogación y organización del archivo, hasta conformar una producción que actualmente se encuentra distribuida en sucesivos catálogos generales. El décimo volumen, correspondiente a 2025-2026, recoge 456 obras y refleja una etapa en la que el trabajo se orienta progresivamente hacia posiciones más reflexivas y simbólicas, desplazando el énfasis inicial de algunas obras hacia una investigación más profunda sobre la conciencia contemporánea. En 2023 se produce un cambio decisivo en su dedicación. Tras el fallecimiento de su madre, hecho que durante años había condicionado sus decisiones personales y profesionales, disuelve las empresas y actividades comerciales que había mantenido y decide dedicar de manera plena su tiempo a la creación artística. Desde entonces la producción deja de desarrollarse en paralelo con otras ocupaciones y pasa a constituir el centro de su actividad. Ese cambio supone también una nueva etapa de concentración en la obra, la investigación, la escritura y la construcción teórica del Simbiosismo. En la actualidad, su actividad productiva se desarrolla por tanto en varios planos que ya no aparecen separados. La realización de obra, la fotografía, el archivo, la catalogación, la escritura, la investigación sobre la percepción y la elaboración de los fundamentos del Arte Simbiótico forman parte de un mismo proceso creativo. El recorrido que comenzó con el dibujo y la pintura tradicional, continuó por la gráfica, la fotografía y la tecnología digital y terminó desembocando en el Simbiosismo no constituye, en este sentido, una sucesión de actividades independientes, sino la acumulación progresiva de recursos con los que Chicote CFC ha ido construyendo su actual lenguaje artístico.
“El Simbiosismo no busca explicar la imagen,
sino provocar su revelación.
La obra no se descifra ni se entiende:
se siente y se experimenta.
En ella, lo emocional y lo conceptual se entrelazan
hasta diluir sus límites,
convirtiendo la imagen en un pulso vivo, íntimo
y profundamente humano.”





